El intendente Julio Zamora acompañó la actividad organizada por el Club de Automóviles Clásicos de Argentina y destacó la gran convocatoria de vecinos y visitantes. La competencia inició en la cafetería La Biela de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta los jardines del Museo de Arte Tigre.
«Los jardines del MAT se llenaron de vecinos y vecinas que vinieron a conocer parte de la historia automotriz. También, charlamos con visitantes de otros distritos que se acercaron a disfrutar de este lugar que es un orgullo para Tigre. Agradecemos a los organizadores del Premio Recoleta-Tigre por elegirnos como meta de la carrera», declaró Zamora.
El tradicional recorrido del Gran Premio Recoleta-Tigre es desde la cafetería La Biela en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) hasta los jardines del Museo de Arte Tigre (MAT). Es la primera competencia de automóviles de ruta abierta en Argentina y su creación posibilitó la construcción de la Avenida del Libertador, puentes y caminos hacia el distrito.
El presidente del Honorable Concejo Deliberante, Miguel Escalante, afirmó: «Es un año más viendo a los vecinos de Tigre que disfrutan de este evento. Estamos muy contentos junto al intendente porque pudimos abrir el parque del Concejo Deliberante. Fue una hermosa convocatoria».
Los vehículos fueron recibidos con aplauso al llegar al MAT. En la exhibición, vecinos y vecinas disfrutaron de la orquesta de la Armada Argentina. Asimismo, el intendente Zamora y el presidente del Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina, Ricardo Battisti, descubrieron una placa en conmemoración al evento.
«Este año es muy importante porque se cumplen 120 años de la primera carrera que se hizo en la Argentina en una ruta abierta. Estamos muy contentos por la convocatoria con más de 80 autos anotados. Quiero agradecer al intendente Julio Zamora por el apoyo que nos da. Todos los años el área de Tránsito del Municipio hace cosas increíbles para ayudarnos a circular», mencionó Battisti.
El conductor que asistió con cuatro vehículos clásicos, Jorge Schneebeli, dijo: «Nosotros venimos de Lanús con toda la familia y amigos. Hace 25 años que participamos. El evento es hermoso, en la entrada al distrito nos acompaña el Municipio, en cada cruce de calle, y además el ámbito es espectacular».
Contexto
La primer carrera se realizó en 1906, la cual se desarrolló en 2 etapas. Comenzaba a mitad de camino entre Recoleta y Tigre con una distancia de 19,1 km. Finalizó con un empate entre el Darracq de 20 Hp, conducido por De Santis, y el Spyker de 23/32Hp, manejado por Daniel MacKinley. La segunda instancia incluía el regreso a Recoleta, donde el ganador fue un Darracq de 40HP, conducido por Marín, quién hizo un tiempo de 28.3′ en recorrer 38.2 km.
“En aquel momento, el Automóvil Club Argentino, fundado apenas dos años antes, asumió la organización de una prueba inédita: una carrera de velocidad fuera de las pistas de los hipódromos”. “La carrera que conectó la Ciudad de Buenos Aires con Tigre abrió un nuevo capítulo en la historia automovilística del país. Desde entonces, el trazado Recoleta-Tigre quedó asociado al nacimiento y desarrollo del automovilismo nacional.
El encuentro también tuvo un fuerte componente institucional. En ese marco, el presidente del ACA, César Carman, fue agasajado por el presidente del CAC, Ricardo Batisti. Durante la actividad, ambos representantes intercambiaron presentes institucionales de valor histórico.
El ACA destacó la importancia de preservar la memoria automotor
Durante la jornada, Carman remarcó el valor simbólico de este tipo de encuentros para la historia del automovilismo argentino. “Nos enorgullece seguir sosteniendo la memoria histórica del automovilismo argentino”, afirmó el presidente del ACA.
Además, señaló que eventos como el Gran Premio Recoleta-Tigre permiten mantener vigente el vínculo con una parte esencial de la identidad deportiva nacional. También subrayó que, junto al CAC, comparten la responsabilidad de proteger el patrimonio histórico automotor en la Argentina.
Autos clásicos y protagonistas de la jornada
Entre los vehículos destacados de esta edición se presentó un Renault Baquet de 1908. La unidad fue conducida por Ricardo Batisti, presidente del CAC, junto con Carlos González Cambaceres, vicepresidente 1° del ACA. También formó parte de la jornada un Dodge de 1915, en el que viajaron Jorge Revello, vicepresidente 2° del ACA, y la directiva Nora Caprarullo.
Otro de los automóviles presentes fue un Panhard Et Levassor de 1904, conducido por los restauradores Luis y Jorge Penedo. En esa unidad viajaron como acompañantes el ex automovilista Miguel Ángel Guerra y el periodista Carlos Hitz.
La participación de estos vehículos reforzó el carácter patrimonial del evento, que busca conservar y difundir piezas relevantes de la historia automotor.