Ángel «Cuchín» Ayala
El ámbito tradicionalista de la Provincia de Buenos Aires se viste de luto. Se produjo la partida física de Ángel «Cuchín» Ayala, una de las voces más familiares, respetadas y queridas de la cultura gauchesca regional. Reconocido por su humildad y su profunda calidez humana, el «Negro» —como lo llamaban afectuosamente sus amigos y colegas— buscaba el calor genuino de los centros criollos y las fiestas populares.
Su fallecimiento generó un hondo pesar en toda la comunidad del folklore. Agrupaciones emblemáticas de la zona norte del conurbano y del interior bonaerense manifestaron su dolor ante la pérdida de quien no solo fue un profesional del micrófono, sino un auténtico referente de la familia tradicionalista. Sus restos fueron inhumados en la localidad de Tigre, tierra con la que mantenía un profundo arraigo personal.
El maestro de ceremonias del sentimiento campero
La consagración de «Cuchín» Ayala se dio en el corazón mismo de las fiestas de campo. Su «gran actuación» consistió en sostener el micrófono durante décadas para mantener vivas las costumbres rioplatenses, convirtiéndose en el maestro de ceremonias oficial de los encuentros gauchos más importantes de la región.
Quienes lo conocieron destacan su respeto sagrado por el paisano y su imponente manejo del escenario. Ayala poseía una capacidad única para el contrapunto con los payadores: no se limitaba a presentarlos, sino que manejaba los tiempos del espectáculo con una impronta y un vocabulario puramente gauchesco. De esta manera, lograba la magia de trasladar la mística del campo a los espectadores urbanos.
A lo largo de su carrera, compartió escenarios y campos de doma con grandes figuras de la cultura popular (como Cacho Fontana o El Chango Ameghinero) y participó activamente en festivales organizados por referentes como Gustavo Olivas, enalteciendo siempre la identidad telúrica.
Los escenarios que marcaron su huella
La especialidad de «Cuchín» era la animación de jineteadas y el relato preciso de los desfiles de carruajes y emprendados. Su voz fue el hilo conductor de eventos clave en la agenda campera bonaerense:
- Fiestas Patrias y Desfiles: Conductor infaltable en las celebraciones del 25 de Mayo o el Día de la Tradición en los municipios del norte y oeste del Gran Buenos Aires.
- Festivales de Jineteada y Doma: El encargado de relatar el coraje del jinete, describir el pelaje de los reservados y potenciar el floreo de los payadores.
- Grandes Peñas de Fin de Semana: El alma de los escenarios nocturnos, coordinando el ritmo de músicos y ballets locales en festivales comunitarios.
Un pilar de las instituciones criollas
El compromiso de Ayala con la defensa de los valores, la indumentaria y la música folklórica se materializó en su trabajo diario junto a los fortines y centros tradicionalistas, en zonas donde la urbanización convive con la historia rural.
Su rol y su legado
| Agrupación Tradicional Argentina El Lazo (San Isidro) | Fundada en 1944 en Beccar, es una de las instituciones más prestigiosas. «Cuchín» fue su animador e imán cultural indiscutido por años, conduciendo desde las jineteadas patrias hasta el Día Nacional del Payador o el Día del Carrero. |
| Fortines de Tigre y San Fernando | Vinculado profundamente a la zona norte, colaboró activamente en la organización de cabalgatas, desfiles comunitarios y las tradicionales peregrinaciones a caballo hacia el Santuario de Luján. |
| Circuito de Tropilleros y Payadores | Actuó como un puente clave entre el gaucho del interior de la provincia y las agrupaciones del conurbano, tejiendo redes que mantuvieron vigente la cultura itinerante. |
«Más allá de su labor como locutor, fue un ferviente defensor de la identidad bonaerense, seguramente queda el eco de su voz en cada rincón donde un lazo se floree y una guitarra suene.»
Saludo:
Lorenzo Gonzáles, que lo recuerda desde finales de los 80 cuando se juntaban a leer revistas en el kiosco de diarios de los Ramírez en Lavalle y la ruta. Nos deja su mensaje a la familia de Ángel “Cuchin” Ayala.
«Como delegado y vecino, quiero expresar mis más sentidas condolencias ante el fallecimiento de Ángel, a quien conocí y traté durante muchos años.
Acompaño a toda la familia en este momento de dolor y les hago llegar mi abrazo y respeto.»
N. d R. : Quienes no lo conocimos mucho, aprendimos hoy lo que a veces no sabemos de los vecinos, lo recordaremos en los lugares donde nos encontrábamos, y compartíamos una charla casual llena de anécdotas.