Alerta río: los peligros de bañarse en las costas de Tigre y zonas aledañas
Colaboración: Luciana Alegre <[email protected]>
Con las altas temperaturas, muchas personas buscan refugiarse en el río sin dimensionar los riesgos. Las corrientes, las zonas profundas y la falta de controles convierten lo que parece un plan de esparcimiento en una situación potencialmente peligrosa.
Uno de los mayores peligros es la fuerza de la corriente, que muchas veces no se percibe desde la orilla. A diferencia del mar, donde el movimiento del agua suele ser visible, en los ríos la dinámica puede engañar incluso a quienes saben nadar. El río Luján, el Reconquista y otros afluentes del delta presentan corrientes irregulares que cambian según la marea, las lluvias y el tránsito de embarcaciones.
Además, estos cursos de agua suelen presentar remolinos y contracorrientes, especialmente cerca de muelles, costas irregulares y cambios bruscos de profundidad, lo que hace que una zona aparentemente tranquila pueda volverse peligrosa en pocos metros. A esto se suma el paso constante de lanchas, transportes fluviales y embarcaciones deportivas, que generan oleaje y succión capaces de desestabilizar incluso a personas con experiencia en el agua.
En los últimos años, los ríos y arroyos de la zona norte del conurbano bonaerense se cobraron la vida de varias personas, dejando en evidencia los riesgos de meterse en aguas no habilitadas. En el Delta de Tigre y sus alrededores se registraron casos como el de Gian Mazzucchelli, un joven de 17 años que murió ahogado en el arroyo Villanueva, en Villa La Ñata, además de otros episodios similares en distritos ribereños como Escobar y Vicente López. A estos antecedentes se suma un hecho reciente ocurrido este fin de semana, cuando Joaquín Gómez perdió la vida tras ahogarse en el río, cerca de la zona de Villa La Ñata. El fallecimiento fue confirmado públicamente por familiares a través de redes sociales.La reiteración de muertes por ahogamiento expone la falta de controles sostenidos y de señalización adecuada en zonas donde el acceso es sencillo pero el riesgo es alto. La ausencia de vigilancia, sumada al desconocimiento o la subestimación del peligro, convierte a estos sectores en escenarios de tragedias evitables. En este contexto, resulta clave reforzar las tareas de prevención y control por parte de las autoridades, al tiempo que se insiste en la importancia de no ingresar a áreas no habilitadas, evitar el consumo de alcohol antes de meterse al agua, no nadar en soledad y respetar las advertencias existentes. La concientización y la presencia del Estado aparecen como herramientas centrales para evitar que estos hechos vuelvan a repetirse.
Contaminación del agua: un riesgo para la salud
Otro aspecto clave a tener en cuenta es la calidad del agua en Tigre y en todo el conurbano norte, donde se registran distintos niveles de contaminación producto de descargas cloacales, residuos industriales, basura flotante y la presencia de animales muertos, entre otros factores.
El contacto con este tipo de agua puede provocar problemas de salud y generar síntomas como diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y fiebre, que pueden aparecer horas o incluso días después del contacto. También pueden presentarse infecciones en la piel, que se manifiestan a través de picazón, enrojecimiento y ampollas.Asimismo, el contacto con agua contaminada puede provocar infecciones en ojos, oídos y vías respiratorias, como conjuntivitis, otitis y afecciones en la garganta. Estas suelen aparecer tras sumergirse o ingerir agua del río y pueden generar dolor, ardor y molestias persistentes.
