El 16 de octubre de 1891, durante la presidencia de Carlos Pellegrini, se promulgó la Ley N.º 2841, que autorizó la creación del Banco de la Nación Argentina, una institución clave en la reconstrucción económica del país tras la crisis financiera de 1890.
A fines del siglo XIX, la Argentina atravesaba una profunda crisis económica conocida como el “crack del 90”, que derivó en la caída del presidente Miguel Juárez Celman y una fuerte pérdida de confianza en el sistema financiero.
Cuando Carlos Pellegrini asumió la presidencia, encontró un panorama desolador: bancos en quiebra, fuga de capitales y un Estado sin crédito. Ante esa situación, decidió crear una entidad sólida, pública y confiable que impulsara la recuperación económica.
El 16 de octubre de 1891, se promulgó la Ley 2841, que dio vida al Banco de la Nación Argentina.
Su misión original fue restablecer la confianza en el sistema financiero, fomentar la producción y facilitar el crédito a los sectores productivos.
El Banco Nación fue concebido como una herramienta al servicio del país, no de la especulación. A diferencia de los bancos privados que habían quebrado, su capital era estatal y su gestión estaba orientada a fortalecer la economía real, en especial el campo y la industria nacional.
Pocos días después, el 26 de octubre de 1891, se constituyó oficialmente su primer directorio, lo que marcó el inicio formal de sus operaciones. Desde entonces, el Banco Nación se consolidó como la principal entidad financiera pública del país, con presencia en todo el territorio argentino y un rol central en la historia económica nacional.
Carlos Pellegrini, conocido como el “piloto de tormentas”, dejó un legado duradero al crear una institución que encarnó su visión de un Estado activo, moderno y orientado al desarrollo productivo.
Su decisión permitió que Argentina reconstruyera su sistema financiero y sentó las bases para décadas de crecimiento. Más de 130 años después, el Banco de la Nación Argentina continúa siendo símbolo de solidez, confianza y servicio público.